Bodysex y el camino del placer.


Ya no puedo ver mi vida sin Bodysex. En Mayo cerramos con broche de oro la temporada Bodysex de primavera y teníamos que celebrar el mes de la masturbación en nuestro círculo.


Las mujeres que me acompañaron en esta ocasión estaban llenas de fuego. Podía sentir su deseo por explorar la vida y a sí mismas desde el momento que cruzaron la puerta. Con determinación, se lanzaron a esta experiencia.


Es importante para mí, recordarles en toda ocasión que este espacio no significa el inicio ni el fin de su proceso. Cada una hemos recorrido el camino del placer a nuestro paso, en nuestros tiempos y poco a poco vamos descubriendo cómo hacerlo bajo nuestros propios términos. El espacio que compartimos al estar en el círculo es el momento en el que cruzamos nuestros caminos y ninguna va más adelante o atrás que la otra. Simplemente coincidimos, nos acompañamos, aprendemos la una de la otra y continuamos.


El momento en el que coincidimos esta vez, todas habíamos recorrido ya un largo camino de reflexión y reconocimiento de nuestro ser sexual. Pero aún quedaban preguntas en el aire, espacios por descubrir de nosotras mismas.


Observar nuestras vulvas fue el momento donde las preguntas empezaron a fluir. Que si los ‘orgasmos vaginales’, que si la eyaculación, que cómo le hago para poder por fin disfrutar con la pareja… veía en sus miradas cómo su mente revolucionaba tratando de entender lo que veíamos y contrastándolo con los cuentos que nos contaron sobre nuestros propios cuerpos y placeres. Este momento siempre es conmovedor para mi. Desde que acomodo el espacio sé que lo que sucederá al sentarnos una junto a la otra, cuerpo a cuerpo, nos transformará. Mientras nuestras piernas están entrelazadas y la atención enfocada en el espejo que refleja una brillante y colorida vulva, me gusta alzar la mirada y suspirar hondo al contemplar la escena de mujeres desnudas, asombradas, conmovidas, descubriéndose a través de la otra; acomodadas en media luna, acercándose cada vez más para ver a detalle las diferentes formas del glande del clítoris, los colores intensificándose, las asimetrías y caídas de los labios internos, los suspiros al reconocer que aquello que pensaban que estaba mal en ellas es justamente es lo que las hace hermosas y únicas.

Es una escena extraordinaria. Mientras el mundo sigue puertas afuera, en este espacio solo existimos nosotras, sin hipervigilancia de nuestros cuerpos ni contención de nuestros deseos. Se respira una curiosidad genuina de querer descubrirnos y compartirnos donde a través del reconocimiento y aceptación de la otra es que el camino al reconocimiento y aceptación de una misma se hace más llevadero.


Masturbarnos fue tan solo la celebración de ese re-descubrimiento, nada nuevo; sabernos clitóricas, admitirnos autónomas pero siempre dudando porque los otros lo cuestionan y nos hacen dudar: “¿será que si hay algo que tengo que sanar, limpiar, cambiar, desintoxicar o liberar de mi ? Para que así, quizá pueda ser amada, pueda ser tratada dignamente o por fin pueda sentir algo más allá de la culpa, el miedo y la vergüenza.” Ya no más darle valor a la voz de los otros y dejar que ahogue la nuestra.


Encender nuestros vibradores y nuestros orgasmos compartidos, es la confirmación. Éstas que somos, con este cuerpo, estas formas, estos colores, texturas y sensaciones son la evidencia de que me basto y me sobro para crear el placer que deseamos.



Nuestra fuerza no radica en la violencia que somos capaces de soportar y superar; nuestra fuerza esta en el placer que somos capaces de crear.


Gracias,


Jade

Brenda

Luna

Kali

Violeta

Mia


El próximo Bodysex se llevará a cabo en la Ciudad de México el 7 y 8 de Agosto 2021.

Si te interesa participar recuerda unirte a la lista de espera para recibir información: https://cutt.ly/pbxRoH6

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