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La nueva era del placer

February 10, 2019

Una nueva era de placer sustentado en el autoconocimiento está llegando y estamos aquí para encarnarlo. 

 

 

 

Hace siente años que me entregué al camino del placer estudiando, investigando, eseñando, preguntando y facilitando talleres, pláticas, conversatorios, círculos de mujeres y todo lo que me permitiera compartir la importancia de la masturbación para el desarrollo de la autonomía de las mujeres, haber leído la palabra vulva en un medio masivo de comunicación era inimaginable. 

 

Parece poco tiempo y con la creciente difusión y aceptación que se ha dado en torno a la sexualidad de las mujeres, a algunas personas les será difícil imaginar un tiempo en que la palabra vulva seguía siendo incómoda (para muches aún lo es) sin embargo hoy, el periódico inglés The Guardian publica el trabajo de la fotógrafa Laura Dodsworth que anteriormente había ya presentado series sobre tu trabajo en torno a los penes y los pechos, titulado 'Womanhood' donde en un libro y una película, cuenta las historias de 100 mujeres y personas no binarias a través de los retratos de sus vulvas.

 

"Es la tercera entrega de una serie: en Bare Reality and Manhood, Dodsworth fotografió y habló con la gente sobre sus pechos y sus penes, respectivamente (ambas historias aparecen en la revista Weekend). El fotógrafo ha descrito la serie como un "tríptico inesperado"; ella no sabía que el proyecto tomaría esta dirección al comienzo (y, cuando se le sugirió por primera vez, no quería que lo hiciera). Pero cuanto más pensaba en fotografiar las vulvas de las mujeres, más necesario se sentía."

 

Encontrar que un medio de comunicación masivo como The Guardian presente abiertamente y con un artículo escrito responsablemente, un proyecto de este tipo que además nombra los genitales de las mujeres adecuadamente y no escondiéndolos tras metáforas o la palabra 'vagina' es para mi sin duda la manifestación de que estamos en una nueva etapa en la discusión sobre el placer de las mujeres. 

 

En México, cada día encuentro más y más proyectos de mujeres interesadas en invitar a otras mujeres a observarse, amar sus vulvas, aprender a tocarlas y a apropiarse de sus orgasmos y aún me cuesta trabajo entender que este cambio que se ha sentido largo y en momentos solitario ha llegado.

 

Cuando comencé en verdad parecía que faltaba muchísimo más. En los años que llevaba inmersa en el estudio y práctica de la educación de la sexualidad jamás me habían hablado de la relevancia que tenía conocer mi vulva, observarla y amarla para acceder al placer. Sí, sin duda el discurso de "conócete porque si no lo haces tu cómo le vas a decir al otro qué te gusta" estaba ya muy arraigado, y terminaba en un autoexamen mecánico para observar nuestras vulvas, sin embargo el destino final era siempre el otro. No fue hasta que conocí a Betty Dodson que mi mundo se sacudió, giró 180º y por primera vez observaba mi vulva por placer.

 

A mi regreso a México mi descubrimiento me tenía tan emocionada y enamorada de mi misma que no pude dejar de gritar al mundo las libertades y lo maravilloso que es no solo auto-explorarnos sino auto-amarnos desde lo más placentero de nuestros genitales, y mi hambre de conocer y saber me inundaban, sin embargo, ante la falta de información sobre el tema en nuestro país no me quedó otra que comenzar de cero y empezar a investigar, escribir, difundir esta información facilitando talleres para que cada vez más y más mujeres se descubrieran a sí mismas. 

 

Hoy en día, después de mucha labor, cada día encuentro más frecuentemente la palabra vulva escrita en las redes sociales, medios de comunicación y el vocabulario de más y más personas haciendo necesario detenernos un momento para reflexionar la relevancia de esto. No es en sí mismo un evento que marque que la sexualidad de las mujeres ha sido ya liberada de la opresión, aún queda mucho por hacer pero sí es un paso más hacia un cambio de paradigma en cómo concebimos la sexualidad de las mujeres. No nombrar a nuestras vulvas por su nombre ha reforzado variedad de mitos, falacias y tabúes en torno a nuestros cuerpos, nuestra capacidad y derecho al placer, como comparte Dodsworth para The Guardian" 

 

"...a los 25 años, había pasado años considerando la labioplastia y teniendo relaciones sexuales con las luces apagadas, por las cosas que los chicos ignorantes habían dicho, así como por algunos de mis amigos. Sentí un profundo sentimiento de vergüenza por mi cuerpo, que con el tiempo se volvió paralizante."

 

Como menciona Betty: "observar nuestra vulva es el primer paso para convertirnos en mujeres orgásmicas" y esto se debe  a que:

 

"Las vulvas rara vez se ven fuera de la pornografía y el parto, que Dodsworth atribuye en parte a su posición en el cuerpo. "Las pollas están ahí en el frente. Son visibles, mientras que las vulvas no lo son. Si eres una mujer heterosexual, no ves a muchos ". Y, como escribe en su libro, no son fáciles de ver:" Seamos honestas, es difícil ser testigos de nuestras vulvas por nosotras mismas, con las piernas incómodamente abiertas a horcajadas en los espejos de bolsillo, a ante una selfie con la lente poco favorecedora de un teléfono inteligente. También es una parte del cuerpo del que sabemos relativamente poco: históricamente, ha habido una falta de comprensión científica; Sobre el clítoris, sobre los orgasmos, el placer sexual, a la vez que existe una opacidad generalizada acerca de las vulvas."

 

Por eso, no podemos perdernos el trabajo que Laura Dodsworth está haciendo para visibilizar a nuestras vulvas en el ámbito de lo público, porque nuestro cuerpo y nuestra sexualidad no solo debe permanecer en el ámbito de lo privado. Para resistir al discurso culpígeno plagado de miedo y vergüenza sobre nuestros cuerpos, nuestros orgasmos y nuestra sexualidad, necesitamos hablar del placer, cada vez más, en más lugares, con más personas y en más y más medios masivos de comunicación sin olvidar que para hablar verdaderamente del placer tenemos necesariamente que articular la palabra VULVA.  No existe el placer sin vulvas autónomas y no existen vulvas autónomas sin placer. 

 

No dejes de leer el artículo completo en The Guardian titulado "Me and my vulva: 100 women reveal all"

 

 

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